La mínima crecida del Huerva arrastra las orillas descarnadas por la “limpieza” que hizo la CHE

Huerva, derrumbes en ribera (2)Huerva, derrumbes en ribera (4)

Dos ejmeplos de las consecuencias de la “limpieza del cauce” que hizo la CHE el pasado mes de Diciembre

Este es el ejemplo al que nos referíamos en Diciembre que sucedería en caso de que el Huerva tuviese una crecida, después de la “limpieza del cauce” promovido por la CHE, para evitar tapones ante las avenidas del Huerva.

El efecto es que la actuación que se hizo en el río, en el cual utilizaron herramientas pesadas, como fué una pala excavadora en el cauce del río, lo que ha hecho es descarnar las márgenes del río y dejar al desnudo la tierra de las orillas, eliminando toda la capa vegetal que protege la ribera.

La idea de que “hay que limpiar el río” está, profundamente enraizada en la cultura popular. Quizás provenga de esa mentalidad ancestral de tantas labores de manejo tradicionales, como eliminar la maleza y mantener “limpios” los bosques para que no se quemen. Quizás sea porque en el pasado los cauces se “limpiaban” con frecuencia y sin contemplaciones, sabiendo que no servía de nada, ya que el río vuelve a llenarse de las “molestas plantas que taponan los cauces”, aunque en esos casos se empleaban métodos menos agresivos, ya que era el propio ser humano el que retiraba los materiales, siendo mucho más selectivo que unas potentes máquinas como se usan actualmente para aligerar trabajos pesados.

En todas las crecidas  se demanda lo mismo,  la “limpieza del río” o “qué pena, cuánta agua se va a perder en el mar’, son frases y conceptos equivocados y que el ser humano intenta controlar. Los ríos se limpian por si mismos con las avenidas, y el agua es tan necesaria en los cauces de los ríos como en el mar para hacer la función necesaria para el ciclo de la vida, de evaporación, lluvia y vuelta al mar.

Cuando se pide limpiar un río por parte de regantes o vecinos de las riberas, no se pretende liberarlo de basuras, sino eliminar sedimentos, vegetación viva, madera muerta, es decir, elementos naturales del propio río y que hacen de el lo que es, fuente de vida y de espacios vivos de la fauna y la flora.

Se demanda, en definitiva con las “limpiezas”, agrandar la sección del cauce, reducir su rugosidad para que el agua circule en mayor volumen sin desbordarse a mayor velocidad. Este es uno de los objetivos de la ingeniería tradicional, canales por donde circule el agua rápidamente, por lo que hay abundante teoría y experiencia al respecto, se basa en una visión del rio muy primaria y obsoleta, simplemente como conducto de drenaje y como enemigo, en absoluto se contempla como el sistema natural diverso y complejo que realmente es.

Técnicamente, por tanto, “limpiar'” es intentar aumentar la sección de desagüe, suavizar sus paredes o perímetro mojado, es decir, dragar y arrancar la vegetación para “ver un río muy limpio” y evitar los riesgos de inundaciones.

Y para ello se destruye el cauce, porque se modifica su morfología construida por el propio rio, se rompe el equilibrio hidromorfológico longitudinal, transversal y vertical, se eliminan sedimentos, que constituyen un elemento clave del ecosistema fluvial, se elimina vegetación viva, que está ejerciendo unas funciones de regulación en el funcionamiento del río, se extrae madera muerta, que también tiene una función fundamental en los procesos geomorfológicos y ecológicos, se aniquilan muchos seres vivos, directamente o al destruir sus hábitats. En definitiva, el río sufre un daño enorme.

Esto es lo que en definitiva se ha hecho con la limpieza del río en Cadrete, ya que como expresan las fotos perfectamente los derrumbes en las márgenes del río han comenzado a producirse, con la fuerza de la riada controlada, y pensemos que esto es solamente un vaciado del pantano de las Torcas preventivo, ya que no es realmente una riada. El pantano está lleno al 70% de su capacidad, ya que el volumen máximo de llenado es de 6.669 Hm3 y en estos momentos, según los datos del SAIH del Ebro está a un 4,692 Hm3, con lo cual su capacidad de contención de avenidas está en este momento en un 1,977 Hm3, están haciendo estas sueltas controladas porque el pantano tiene que tener un margen de contención de avenidas, que en estos momentos ya es bastante justo, y más con las previsiones de lluvias para los próximos días y las nieves que están derritiéndose y llenando extraordinariamente su caudal.

En ningún caso hay una riada del Huerva, y los efectos se están dejando notar como vemos en las fotos ¿qué ocurriría en caso de una avenida real?  El comportamiento del Huerva se regula por los periodos de retorno de 5, 10, 25, 50, 100, 500 y 1000 años, la riada del 2003 fué tan solo un período de 10 años (hemos cumplido ya ese período, con lo que estamos cerca de otro período de crecida del río, en este caso , aunque nos acercamos ya al de 25 años)

Las crecidas del Huerva han sido espectaculares en ciertos momentos de la historia. En el Catálogo Nacional de Inundaciones Históricas del Ministerio del Interior (2008), existen referencias de algunos episodios registrados en esta cuenca, por ejemplo, en Mayo de 1917 el Huerva registró una crecida de 137m3/, medición tomada en el aforo del pantano de Mezalocha.  En el mes de mayo de 1921 el Huerva sufrió una de sus mayores crecidas en el siglo XX, su caudal fue de 660 m3/s, en Zaragoza el río rebasó el encauzamiento del río inundando el paseo de la Mina.  En 2003, hubo una crecida de 140 m3/s que ocasionó numerosos daños en María, Cadrete y Cuarte debido a la ocupación urbanística de la llanura de inundación del río, verdadera contaminación en sus orillas, no la de las plantas y los árboles de sus riberas, y que es la causa de los desastres económicos que sufrimos en todos los ríos que son ocupadas sus orillas por urbanizaciones, chalets y construcciones varias. Esa es la verdadera intención de los que defienden los dragados y limpiezas de los ríos, puesto que hemos ocupado el dominio hidráulico con construcciones ilegales que no respetan las zonas de policía de los ríos (zonas de inundabilidad)

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Acerca de Huerva Vivo

El agua no se vende, se ama y se defiende
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Una respuesta a La mínima crecida del Huerva arrastra las orillas descarnadas por la “limpieza” que hizo la CHE

  1. Jorge dijo:

    Totalmente de acuerdo… Que manía con limpiar ( o destrozar ) los ríos, y construir donde no se puede.

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